lunes, febrero 20, 2006

Soy tu voz


"No meio do camino tinha uma pedra/
Tinha uma pedra no meio do camino
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ."
Seleta em Prosa e Verso
Carlos Drummond de Andrade


Soy Marisa. Ahora tengo 37 años y hace 20 que estoy enferma.
Cuando me enfermé a los 17 años, yo tampoco, como mis padres, tuve mucha conciencia de lo que me estaba pasando. Sólo sé que sentía una gran tristeza, un gran abatimiento, y que toda la alegría y felicidad que había detentado hasta entonces, me había abandonado.
Fueron muy largos estos 20 años. Para mi, y para mi familia. Ellos sufrieron conmigo, aunque es inevitable que mi sufrimiento sea diferente.
Ellos, de alguna manera, siguieron con sus vidas. Sobre todo mi papá y mi hermano.
Sé que a la que le costó más y le cuesta todavía despegarse de lo que a mi me pasa, es a mi mamá. Yo me doy cuenta, y quisiera decirle que la entiendo y me duele, pero no puedo expresarlo y callo.
Yo soy muy introvertida. Quisiera comunicarme más con la gente, pero no puedo. La gente me inspira mucho miedo. Miedo a ser lastimada.
He pasado muchos días sin poder salir, escondiéndome, como esas grandes aves que se ocultan entre las rocas desnudas.
Mi futuro es incierto, como el de todas las personas que tienen problemas mentales, pero abrigo alguna esperanza de que mi vida cambie, aunque más no sea un poco, para poder disfrutar de algunas de las cosas que están ahí.... y que yo no puedo alcanzar por más que estire los brazos.