sábado, julio 22, 2006
Historias con psiquiatras I

Pregunta.........Tiempo.
Alguna vez, en algún lugar, en algún tiempo, a algún psiquiatra, se le habrá ocurrido ponerse, en serio, ...
- con el cuerpo
- con los sentimientos
- con las emociones
- con las ideas
- con el intelecto
...en los zapatos de un enfermo mental?
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domingo, julio 16, 2006
Historias con psiquiatras
Business son businessLa mañana había llegado finalmente, la larga discusión con su mujer había terminado a las 4 AM y pudo dormir un par de horas.
Lamentablemente tenía que levantarse. El curso empezaba a las 8.30 y no podía llegar tarde, ya que él era el primer orador. Durante una fracción de segundo pensó si alguien podría relevarlo y reemplazarlo para dormir un poco mas, pero era demasiado tarde para cambiar nada.
Se levantó desganadamente, se duchó, no quiso tomar café, lo tomaría más tarde, y se despidió de su mujer, que seguía durmiendo, con un frío beso en la mejilla.
A ella, la discusión de la noche no la preocupaba demasiado. Tenía planes para el día. La esperaban un par de amigas para almorzar y luego tomaría el café con su mamá, tal como se lo había prometido. Hacia la tarde, volvería en su coche y esperaría hasta las 7.30 u 8 PM. que llegara su marido. Cenarían en casa, un rato de televisión y alguna conversación intrascendente sobre como había sido el día de ambos. Quizás hubiera un pequeño acercamiento, después de la discusión, pero no era muy probable. Ella no lo estimularía y él tampoco tomaría la iniciativa.
Llegó a las 8 AM y se encontró con sus colegas habituales. En pocos minutos empezaba el curso que entre varios, tenían que dar. Todo estaba checkeado y cada uno portaba su laptop para salir a la palestra a hablar sobre lo que ya, miles de veces, habían hablado. Nada se renovaba, y las palabras, más cerca de los labios que del cerebro, no tenían ningún problema en salir en frases perfectas, redondas, cortas o articuladas, con digresiones o sin ellas, como así también las recurrentes respuestas a las recurrentes preguntas que, desde el auditorio, los psiquiatras nóveles o no tan nóveles les harían.
En uno de los intermedios se le acerca un colega de toda la vida. Le habla de un paciente, alguien a quien él no conocía. Su amigo, sí, lo conocía, y conocía bien a su familia y los eventos que habían llevado al jóven B. hijo único, a que tuviera lo que tenía, cuando todo había apuntado a que fuera el sucesor de su padre dentro de la dinastía familiar. Suscintamente le relató los detalles más relevantes del caso.
-Mirá, como te habrás dado cuenta, no hay nada que se pueda hacer por el pibe. Se han recorrido todo el planeta, viendo a todos los popes de la neurología y la psiquiatría. Sólo es cuestión de citarlo un par de veces por semana para hablar con él. Nada más. La familia siempre tiene esperanzas, vos sabés como son estas cosas, y "uno lo hace por no sacarles el cachito de ilusión que tienen. "
- Un enfermo crónico. Justo, lo que más me gusta. Vos sabés que hay un plazo para tratar a los enfermos crónicos, vencido el cual lo mejor es abandonarlos. Yo, a los enfermos crónicos les rajo. Es mejor no complicarse la vida.
-Mirá, es gente muy rica. Uno se puede complicar un poco la vida por gente tan rica.
-Yo, por el acercamiento que tengo con la familia no puedo atenderlo, y de hacerlo no podría cobrarles. En cambio vos, sí, podés.
-Dejáme pensarlo. Esta noche hablamos.
-Yo, por el acercamiento que tengo con la familia no puedo atenderlo, y de hacerlo no podría cobrarles. En cambio vos, sí, podés.
-Dejáme pensarlo. Esta noche hablamos.

